domingo, 21 de diciembre de 2014

La regalía minera cruceña en 2014 aumenta un 42,85%

Durante esta gestión, la actividad minera en Santa Cruz gozó de buena salud, a pesar de la caída gradual y constante del precio internacional de los minerales, las regalías por esta actividad respecto al año pasado se incrementaron un 42,85%, pues de Bs 35 millones se contempla cerrar en Bs 50 millones.

Desde la Secretaría de Hidrocarburos, Energía y Minas, de la Gobernación de Santa Cruz, indicaron que en 2010 y 2011, las regalías no superaron los Bs 10 millones y que en 2012 y 2013 subieron a Bs 35 millones.

Herland Soliz, secretario de Hidrocarburos, Energía y Minas de Santa Cruz, sostuvo que el aumento de los recursos se debe a que las grandes, medianas y pequeñas empresas consiguieron aumentar su producción y, de alguna manera, exportar más, y así disminuir el impacto por los bajos precios.

Soliz indicó que los minerales que tuvieron un buen de-sempeño fueron el oro, estaño, cobre, zinc y plata, aunque no precisó los volúmenes de producción, pues esa información la maneja el Ministerio de Minería, pero reveló que el municipio de San José de Chiquitos, con el 57% (Bs 20,5 millones), es el mayor productor y aportante a las regalías.

Trabajos en el Precámbrico
Nilo Terán, de la Autoridad Jurisdiccional Administrativa Minera (AJAM), indicó que se están realizando labores de introspección y exploración con el objetivo de descubrir nuevos yacimientos.

Terán sostuvo que el oro es el producto estrella y que el tantalio es otro de los minerales que se destaca.

Omar Moreno, presidente de la Cámara del Oriente, dijo que es importante atraer mayores inversiones y trabajar en la exploración del Precámbrico, que, a su criterio, apenas el 20% es explotado.

Conflicto de límites
Soliz indicó que en esta gestión no se registraron importantes conflictos como en 2013, cuando había tensión por el tema de los límites.

Al respecto, Bernarda Elizalde, especialista en anticipar conflictos, sostuvo que en la actividad minera son tres los principales actores que deben trabajar de manera conjunta para evitar problemas.

Elizalde detalló que las empresas mineras deben manejar información transparente y tener una relación fluida con las personas en donde se desarrolla la actividad y a su vez el Gobierno debe elaborar normas claras

Inversiones y exploración enfrentarán la grave crisis de la minería boliviana

Una de las alternativas planteada de manera coincidente en los sectores mineros del país, es que para contrarrestar la caída de los precios internacionales de minerales hay que generar un aumento de la producción, pero se trata de una opción que sólo se puede lograr con fuerte inversión.

En todos los sectores de la minería el impacto de los bajos precios ocasiona una gran incertidumbre, especialmente al desconocerse el tiempo que estará vigente la restricción y si la misma pudiese prolongarse indefinidamente, por lo mismo la situación para contrarrestar el efecto tiene diferentes características que se aplicarán para conjurar la crisis.

La minería estatal por un lado, las cooperativas en su modalidad y la empresa privada minera especialmente la "pequeña o chica", coinciden en la necesidad de acceder a préstamos que puedan cubrir las exigencias de trabajar casi en el límite de costos operativos y pretender aumentar el volumen de producción.



LA MINERÍA ESTATAL

Para ir por partes, la situación de la minería estatal podrá salir adelante en base al apoyo estatal que bajo la forma de fideicomiso otorgará el soporte necesario para impulsar la actividad de las minas que confrontan problemas, empezando por Huanuni que tiene la responsabilidad de soportar la mayor cantidad de trabajadores (por empresa), casi cinco mil y con un promedio de rendimiento que debe ajustarse al precio del estaño vigente en la actualidad de algo más de 9,2 $us por libra fina (LF).

El fideicomiso oficial ha sido definido en 100 millones de dólares y será operativizado a través del Fondo para la Revolución Industrial Productiva del Banco Central, (Finpro). El mayor porcentaje de ese monto recibirá Huanuni para renovación de tecnología en la búsqueda de nuevas vetas y apuntalar el funcionamiento del nuevo ingenio que aumentará su producción de 1.000 toneladas métricas día (TMD) de estaño a 3.000 TMD. Esa producción servirá a su vez para cubrir la demanda del nuevo horno Ausmelt de la fundición de Vinto, que incrementará su producción de 11.000 Toneladas Métricas Finas (TMF) de estaño a 17.000 TMF anualmente.

En el caso de Colquiri se desarrollará un plan para ampliar su planta de tratamiento con innovación tecnológica para ampliar además las áreas de producción. En el caso de Corocoro, el asunto es complejo pues se anticipó el agotamiento de cobre por lo que se hace necesaria una prospección para ubicar nuevas vetas para continuar con la producción de láminas de cobre.

En el caso concreto de Karachipampa, la idea es perfeccionar un nuevo plan productivo que convierta la planta en un complejo polimetalúrgico que pueda fundir todo tipo de minerales y no sólo produzca lingotes de plomo y plata.



LOS COOPERATIVISTAS

En el caso de los cooperativistas mineros o cuentapropistas como ahora se los reconoce, la situación es más simple puesto que han formulado un pedido al gobierno para que se les conceda un "soporte financiero" y además que el gobierno importe maquinaria y equipo minero y se otorgue al sector en favorables condiciones de crédito. Han sugerido también la creación de un Fondo de Estabilización de Precios que funcione precisamente en periodos de "economía decreciente".

La situación de los cooperativistas conlleva un problema particular en el caso de créditos, pues actualmente más de 400 de 1.700 de estas "asociaciones solidarias" confrontan problemas con la Comibol por el incumplimiento en el pago de créditos por la maquinaria que se les transfirió hace años.



LA PEQUEÑA MINERÍA

En el caso de la minería privada "chica", cuyos socios están agrupados en la Cámara Nacional de Minería (Canalmin), el problema es más serio pues no le queda otra alternativa que acudir a préstamos en entidades financieras del sistema bancario para obtener créditos que les permita subsistir en el periodo de los precios bajos, sin liquidar sus operaciones y manteniendo de algún modo las fuentes de empleo que tiene el sector, complicado además con el pago del segundo aguinaldo.

Precisamente dirigentes de este sector fueron los que en el tiempo de las "vacas gordas" sugirieron al Gobierno la creación de un Fondo Estratégico, en base a un ahorro metódico en todas las operaciones mineras para salvar las contingencias de los ciclos decrecientes. Insisten aún en la reposición de lo que otrora fue el Banco Minero de Bolivia, entidad crediticia de apoyo exclusivo al sector minero privado.

Se informó que en la actualidad más de 1.900 mineros chicos están operando en el país, pese a las dificultades económicas, en su mayoría explotan estaño, wólfram, concentrados de zinc, plata, oro, plomo y minerales no metálicos como piedra caliza y otros derivados como puzolana, yeso y estuco. En realidad este sector resulta el más desprotegido en el rubro de asistencia minera, pese a su permanente producción y sostenimiento de empleos.



LA MINERÍA PRIVADA

Aunque no se conoce un informe oficial de la entidad que agrupa a los empresarios de la minería mediana privada, se sabe que la Asociación Nacional de Mineros Medianos adoptarán decisiones internas para enfrentar las contingencias en el precio internacional de minerales, de acuerdo a las características propias en cada empresa, acorde a su realidad económica y financiera.

Un ejemplo es el caso de la Minera San Cristóbal, la más grande privada que opera en la jurisdicción de Potosí, cuyos ejecutivos ya confirmaron una inyección de capital y además apuntarán a la diversificación de su explotación en busca de zinc para enfrentar la baja cotización de minerales.

Ese es el panorama de la minería boliviana, reconociendo los problemas emergentes de la disminuida cotización de minerales y las alternativas para "capear el temporal".

En nuestra página 3 nos referiremos a la importancia de inversiones para encarar la prospección y exploración de nuevos yacimientos mineros.

El 21 de diciembre se recuerda el Día del Minero boliviano

El 21 de diciembre se recuerda el Día del Minero boliviano, fecha que evoca muchos recuerdos. Muchas personas no vivieron en las minas propiamente, pero viniendo de un departamento donde la principal actividad económica es la minería, es inevitable que, tanto la gente de la ciudad como del área rural, tengan algún vínculo con este rubro.

En lo personal aún tengo recuerdos con olor a copajira, pues en la escuela, que nos quedaba cerca de los desmontes de San Miguel, cada que llovía especialmente, se sentía el característico olor que también se percibe en las minas, campamentos mineros, inclusive en el Santuario de Nuestra Señora del Socavón.

Una de esas remembranzas era que recolectábamos unas piedras brillantes, que creíamos que era oro, pensando que quizás con eso ayudaríamos económicamente a nuestras familias, luego supimos que a ese material se le llama el "oro de los tontos", porque brilla mucho pero no tienen ningún valor, pues se trata de la pirita, que en los desmontes de San Miguel abunda.

Al visitar Comibol, a tiempo de realizar cobertura periodística, recordé las largas filas que se formaban para acceder a la pulpería, de donde se recogía la asignación, que tenían las familias mineras, de artículos de primera necesidad y otros, que según cuentan eran de la mejor calidad.

Mi madre, Miriam Iporre, que en su niñez y adolescencia pasaba las vacaciones en Huanuni, ya que mi abuelo Napoleón Iporre era químico y trabajaba en ese campamento y vivía en las viviendas asignadas a los ingenieros, contaba historias acerca de ese centro minero.

La que más recuerdo es cuando hubo un enfrentamiento, escapan a la memoria la razón y entre quiénes exactamente se enfrascaron en una encarnizada lucha, pero lo que sí puedo ver como una película en mi mente es cuando mi abuela Nimia Rivero de Iporre para proteger a sus cinco hijos hizo quitar los colchones de las camas y protegieron con ellos las ventanas de la casa, todos debían agacharse por si entraba una bala perdida y lo hacían, sólo que los proyectiles que alcanzaban la casa se incrustaban en los colchones y no llegaban a herir a los ocupantes del domicilio.

La balacera se prolongó por varias horas, hubo varios muertos y muchos heridos, la lucha principal se situó entre la iglesia y el tanque de agua que proveía del líquido elemental al campamento minero. Dentro de la casa no era la única preocupación en resguardar la vida de sus ocupantes, sino que también estaba latente la angustia porque el abuelo Napoleón se había quedado en el laboratorio de la Empresa Minera Huanuni y no se tenía noticias de él, fueron momentos de incertidumbre hasta que apareció en la casa sano y salvo.

Una vez visitamos Huanuni de niños, cuando el Country Club de esa localidad minera aún estaba en pie, años más tarde, volvimos para ver que esa infraestructura quedó en ruinas. El viaje en esas épocas era largo, tedioso y muy movido porque no existía la carretera asfaltada que hoy por hoy llega hasta el centro

minero.

Otro de los recuerdos que tengo es a los mineros acampando en el jardín de la casa de los abuelos paternos, es decir, Enrique Miralles y Elena Bová de Miralles, se trataba de una protesta, pero nunca supe qué buscaban en su casa en la ciudad de Oruro.

El abuelo Enrique heredó de su padre la mina Omoxa, la cual trabajó con ahínco por un tiempo, él también estudió química y le gustaba esa profesión, pero le llamaba más la atención el periodismo, así es que vendió la mina para comprar LA PATRIA en el año 1946, haciéndose cargo hasta muy entrado en años. Él contaba que cuando vivía en la mina le hicieron una brujería, le dejaron una calavera con una vela negra y monedas, él no sabía si se trataba de algo bueno o malo, pero no creía en esas cosas, así que apagó la vela, le puso a la calavera unas papas en los orificios oculares y se llevó las monedas, nada extraño ocurrió después, siempre repetía el dicho: "O estás bien con Dios o con el diablo", y agregaba, "prefiero estar con Dios".

Uno de los recuerdos más tristes que viene a mi memoria es la Marcha por la Vida, en la que participaron miles de mineros, apoyados por otros gremios, clamando por una vida mejor y porque no se capitalicen las minas que dejarían a muchas personas sin trabajo y a familias enteras afectadas negativamente, pues no pudieron conseguir su objetivo y muy cerca de la sede del gobierno central, fueron interceptados y devueltos a Oruro, en buses y vagones del ferrocarril, aunque fueron recibidos por sus familiares como héroes, en lo personal sentí ganas de llorar, porque no habían conseguido su objetivo y se veía la desilusión en sus ojos, además era como un presagio de que Bolivia no volvería a ser la misma y no lo fue, mucha gente se quedó cesante y en su desesperación buscó alternativas como dedicarse al comercio informal o migrar hacia el Chapare u otras zonas para cultivar hojas de coca, las que se usaban ya no para los rituales andinos, sino para el narcotráfico y algunos más se dedicaron al transporte público.

El último contacto directo que tuve con este sector fue cuando realizaba la cobertura en minería y me enviaron a cubrir todo lo relacionado a las protestas en las que se pedía la nacionalización de la Minera Huanuni y la Metalúrgica Vinto, yo estaba esperando a mi tercera hija y me disponía a retirarme del mitin porque me puse sensible ante las detonaciones de cachorros de dinamita, pero cambié de idea cuando la onda expansiva de uno de ellos me despeinó.

Los mineros en la actualidad, pocas veces mostraron su espíritu aguerrido de antaño, pero cuando lo hicieron pudimos ver, con pena, que se enfrentaron a muerte entre hermanos, literalmente, observando inclusive a los de su propia sangre fallecer o quedar heridos en bandos diferentes, en lugar de unirse y salir adelante haciéndole frente a la pobreza.

Cierro el presente artículo con la esperanza que así sea, que los próximos recuerdos con olor a copajira sean de unión, esperanza y fe, que la lucha no sea entre hermanos, sino contra los flagelos de la sociedad como son la pobreza, el odio y el rencor, para que el Día del Minero no sea una triste conmemoración, sino que se convierta en un verdadero festejo de triunfo contra lo negativo que daña a nuestra comunidad.

Homenaje a los mineros de Bolivia

En este nuevo aniversario del Día del Minero Boliviano, instaurado en memoria a los caídos en la masacre de Catavi, el 21 de diciembre de 1942, quiero rendirles un homenaje personal a los hombres y las mujeres que, enfrentándose heroicamente a las tropas militares al servicio de los regímenes antiobreros, ofrendaron su sangre por una causa justa, por reclamar mejores condiciones laborales y de vida; una constante del sindicalismo combativo que ha dado magistrales lecciones de dignidad y de lucha.

Ya lo dije en repetidas ocasiones: los mineros han marcado a fuego mi vida y mi obra literaria. A ellos les debo mi conciencia revolucionaria y les estoy eternamente agradecido. Ellos fueron los maestros que forjaron mis ideales de justicia y ellos me enseñaron que la palabra libertad no es un concepto abstracto, sino un derecho fundamental que se debe conquistar para vivir en una sociedad más armónica y equitativa, donde todos seamos iguales y nadie sea más que nadie.

Los mineros, desde que tengo uso de razón, han estado presentes en mi mundo familiar, en el fondo de mi corazón y han poblado mi mente con sus testimonios personales, con los cuentos vividos y sufridos al fragor de la miseria, con los triunfos y las derrotas inherentes a la lucha de clases, donde los proletarios, armados con los principios ideológicos del socialismo, se constituyeron en la vanguardia de un pueblo decidido a romper con las cadenas de la opresión, impuestas por el imperialismo y sus cipayos nativos.

En mi infancia, que transcurrió en las poblaciones mineras de Siglo XX y Llallagua, al norte del departamento de Potosí, me sentí impactado por el asesinato de mi tío César Lora, acaecido en julio de 1965, y por la desaparición de mi vecino Isaac Camacho, en julio de 1967; dos líderes obreros que fueron víctimas de la CIA y del gobierno dictatorial de René Barrientos Ortuño. El cobarde asesinato de estos luchadores del sindicalismo nacional, me enseñó que el camino hacia la libertad estaba sembrado de peligros y que, a veces, era necesario sacrificar la vida para alcanzar el sueño soñado y abrir las grandes alamedas de la libertad.

Otro episodio que gravitó en mi vida de manera decisiva, para que asumiera también como mía la lucha de los trabajadores, fue la masacre minera de San Juan, acaecida en la madrugada del 24 de junio de 1967, cuando yo tenía nueve años de edad; una tragedia que me tocó las fibras más íntimas y me convirtió en uno de sus testigos. Aún conservo en la memoria, como un recuerdo vivo y fulgurante, los incidentes de ese emblemático acontecimiento histórico, que comenzó siendo una fiesta y terminó siendo una tragedia. Las tropas militares hicieron gala de su brutalidad sanguinaria y las familias mineras lloraron a sus muertos entre velos teñidos de sangre.

En mi adolescencia he andado y desandado por la pampa "María Barzola", unas veces cuando cruzaba el río por el puente colgante para ir a ver las películas que exhibían en el Teatro "Simón I. Patiño", que el magnate minero hizo construir con bloques de piedra labra enfrente del ingenio de procesamiento de minerales de Catavi; y, otras veces, cuando iba a los balnearios de aguas termales, donde las familias mineras se daban cita para ingresar al "baño turco", casi siempre reservado para los técnicos de la empresa, o al "baño obrero", destinado a los trabajadores de bajo rango en la escala laboral.

En el ciclo intermedio Junín, cuyo edificio estaba construido cerca de una enorme cruz plantada en un pedestal de cemento, donde había una lápida en cuyo epitafio se recordaba a los caídos en la masacre minera de 1942, cursé el séptimo grado escolar y aprendí a declamar los versos de "El pájaro revolucionario", del eximio poeta tarijeño Óscar Alfaro. Años más tarde comprendí que mi maestra de lenguaje, que puso en nuestras manos las poesías de compromiso social del "poeta de los niños bolivianos" por excelencia, estaba también comprometida con la causa de los desposeídos y que su labor pedagógica, basada en los preceptos educativos de Paulo Freire, tenía la función de concienciar a los estudiantes por medio de la palabra escrita, cuya máxima expresión está en los versos capaces de sintetizar los pensamientos y sentimientos de un pueblo que, entre los flujos y reflujos de los acontecimientos sociales, lucha por conquistar la libertad y enarbolar las banderas de la justicia social.

Cuando me hice dirigente de los estudiantes del Colegio Primero de Mayo, no dudé un instante en que uno de nuestros deberes era apoyar la lucha de los trabajadores mineros, que en su gran mayoría eran nuestros padres, y actuar mancomunadamente junto a las valerosas "amas de casa", que en su gran mayoría eran nuestras madres. Así aprendí que el sindicalismo revolucionario era la savia que mantenía viva las esperanzas de construir un mundo diferente al que nos ofrecía el capitalismo salvaje. Aprendí también mucho de las "amas de casa", quienes, además de cumplir con las tareas del hogar, se daban tiempo para participar en la vida sindical junto a sus hijos y maridos.

A mediados de los años 70, en plena dictadura militar de Hugo Banzer Suárez, compartí la resistencia organizada junto a los dirigentes mineros del sindicato de Siglo XX, quienes me enseñaron en la práctica -con su moral de lucha, su convicción ideológica y su estoicismo inquebrantable ante las adversidades- que no se debe claudicar antes de haber librado la batalla.

Con doña Domitila Barrios de Chungara coincidí en las asambleas convocadas en la Plaza del Minero, en el Congreso de Corocoro, en mayo de 1976; en el interior de la mina, donde nos refugiamos durante la intervención militar; y algunos años más tarde, ya en la diáspora del exilio, volvimos a reencontrarnos en la ciudad de Estocolmo, donde organizamos una marcha de protesta contra el sangriento golpe militar que, en julio de 1980, protagonizaron Luis García Meza y Luis Arce Gómez, financiados por los narco-dólares y secundados por un grupo de paramilitares que tnían órdenes de "liquidar" físicamente a los "agitadores de la izquierda", como lo hicieron con Marcelo Quiroga Santa Cruz y otros mártires del movimiento obrero y popular.

No cabe duda de que en las aulas del ciclo intermedio Junín, ubicado en la pampa donde cayó María Barzola envuelta en una bandera tricolor y bajo una lluvia de balas, y donde se firmó la ley de nacionalización de las minas el 31 de octubre de 1952, nació mi interés por cultivar la literatura de ámbito minero, convencido de que la literatura tenía la fuerza de reflejar, con mayores o menores aciertos, la realidad social y el realismo fantástico de un mundo lleno de socavones y topos humanos, donde las epopeyas de las luchas sociales se amalgamaban con los mitos y las leyendas de la tradición oral.

Las consejas mineras que escuché desde niño, unas veces con temor y otras veces con regocijo, estimularon mi fantasía y mi interés por narrar historias en torno a la imagen mitológica del Tío, que representa el mestizaje cultural y el sincretismo religioso entre las creencias paganas ancestrales y la religión católica impuesta por los conquistadores. El Tío, tanto en el imaginario popular como en mis textos literarios, es el amo de los mineros y el guardián protector de las riquezas minerales. Es dios y diablo en la cosmovisión andina, una auténtica deidad en la que depositan sus esperanzas los trabajadores del subsuelo, quienes le temen con cariño y le rinden pleitesía ofrendándole cigarrillos, hojas de coca y botellas de aguardiente.

Por todo lo mencionado, y en conmemoración a la masacre perpetrada en la pampa "María Barzola" en diciembre de 1942, rindo mi más ferviente homenaje a los mineros bolivianos y espero que mi modesta obra literaria sea el mejor tributo a su memoria histórica. Por eso escribo sobre la temática obrera y sus asuntos, con un deseo y sentimiento que nacen desde lo más hondo de mi corazón, pues todo lo que sé, como ya se los manifesté, se los debo a los trabajadores mineros de Bolivia.

El primer robot explorador minero boliviano recorrió el Cerro Rico

El paso del viento en el Cerro Rico de Potosí se sentía con fuerza. A más de 4.770 metros sobre el nivel del mar se probó, el 22 de noviembre, el primer prototipo de robot explorador minero hecho en Bolivia. Su objetivo: detectar gases tóxicos, la humedad y la temperatura dentro del legendario yacimiento mineralógico, para proteger las vidas de los mineros.
Ese día, cuando la ciudad mostraba una de sus facetas más efervescentes y coloridas en la Entrada Universitaria 2014, los estudiantes de mecatrónica de las carreras de ingeniería mecatrónica e ingeniería electrónica de la Universidad Autónoma Tomás Frías (UATF), en Potosí, guiados por su docente, el ingeniero José Sanabria García, probaron por primera vez al REM-UATF.

El ensayo se realizó cerca de la cima del Cerro Rico donde se registran constantes hundimientos y dentro de la mina San Luis -cuya existencia data, según los investigadores, de la época de Simón I. Patiño- y cuya cercanía con la cúspide implica el riesgo de derrumbes.

"La idea se trata de preservar la vida de las personas. Teníamos información de que los gases tóxicos tenían un alto grado de impacto en la salud de los mineros, la gama de estos gases es enorme como dióxido y monóxido de carbono, sulfuros, entre otros. Decidimos que el robot detecte ciertos gases, pero además que logre medir la temperatura y la humedad dentro de la mina”, explica Sanabria, que lleva años en las investigación robótica.


Este explorador minero -que consta de un brazo robótico, una cámara interna y decenas de dispositivos que hacen posible su funcionamiento- salió airoso tanto fuera como dentro de la mina, al recorrer lugares de difícil acceso para una persona y aventurarse sobre superficies inestables en la cima del "Sumaj Orcko”.
Tomó también muestras de gases, temperatura y humedad. Todo ello, con el objetivo de que el robot, mediante estas mediciones, determine las zonas peligrosas para que de esta manera los mineros dejen de arriesgar sus vidas y su salud al circular o trabajar en esas áreas.
Por las extremas condiciones de la mina se determinó construir un robot con un alto nivel de autonomía. Los investigadores pudieron manejar el dispositivo a más de 200 metros de distancia, se tiene previsto que las siguientes pruebas se realicen a un kilómetro y medio de distancia.
"Ha sido un desafío conseguir los materiales de última tecnología para construirlo, hemos hecho pedidos al exterior del país. Otro reto fue hacer cálculos de potencia a esa altura, la transmisión inalámbrica responde muy bien”, detalla el estudiante chuquisaqueño, Sergio Bellido.
Bellido se encargó de la parte electrónica y eléctrica que constituye en el establecimiento de control e interfaz de potencia.

El REM comenzó a desarrollarse el primer semestre de la gestión 2014. Sin embargo, los estudiantes involucrados y Sanabria decidieron continuar con el trabajo por el resto del año en forma extracurricular hasta concluir el robot con sus propios medios.

El costo del explorador minero es de aproximadamente mil dólares, sin tomar en cuenta la mano de obra; muchos materiales tuvieron que ser importados de otros países.

En Marte y en el Cerro Rico
El REM fue inspirado en el ExoRover Curiosity lanzado por la NASA ( Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio) en el planeta Marte.
El dispositivo consta, además de lo electrónico, de otras dos partes. La parte mecánica, en la cual se aplica la ingeniería mecatrónica y mecánica, que fue desarrollada por el estudiante tarijeño Wilson Yucra.
"Creo que es un gran avance tecnológico (...). Es un robot diseñado para ser estable y los motores tuvieron que intervenirse para que sean más eficientes y funcionar en la altura. El esfuerzo se traduce en salvar vidas, aquí (en Potosí) hay hundimientos todo el tiempo y es necesario hacer algo”, comenta Yucra.

La otra parte del robot, vinculada con las ciencias de la computación -es la inteligencia de la máquina, que dota de un determinado grado de autonomía al REM a través de la programación y un brazo robótico-, fue desarrollada por el estudiante potosino Adrián Bolívar.
Una segunda versión

Una segunda versión del REM se construirá en 2015.
En esta segunda generación, se incluirán diversos módulos adicionales y se aligerará su peso con el uso de materiales más livianos y maniobrables.

La carrera de ingeniería minera de la UATF solicitó al equipo de estudiantes, dado el éxito de esta pionera experiencia, la creación de un sistema que efectúe medidas sísmicas debido a la inestabilidad del mítico Cerro Rico sobre la cota 4.400.
"Lo ideal sería averiguar las características de los hundimientos en el Cerro Rico. Éste es un gran ejemplo de que se puede trabajar en equipo”, añade Sanabria.

El interés del equipo es que este logro, que implica un hito en la robótica boliviana, no sea una anécdota científica sino un paso al apoyo e incentivo de la ciencia y tecnología en Bolivia.

El invento robótico
Patrimonio El pasado 16 de junio la UNESCO añadió al Cerro Rico de Potosí en la lista de Patrimonio Mundial en Peligro, debido a los más de nueve metros de hundimiento de la cima del yacimiento.
Salud y vida La emisión de diferentes tipos de gases tóxicos que constituyen la atmósfera de la mina afectan la salud de los mineros produciendo inclusive la muerte por edemas pulmonares, según el equipo de investigación.
Sin ciencia El equipo evidenció que actualmente se utilizan métodos caseros para evidenciar los hundimientos en la cúspide del Cerro Rico.

sábado, 20 de diciembre de 2014

Karachipampa vuelve a operar en febrero

A mediados de febrero de la próxima gestión, la Empresa Metalúrgica Karachipampa retomará el proceso de fundición de plomo y plata. Así lo hizo conocer ayer el gerente de la entidad pública, Edgar Alan Pinto.
La Empresa Cahuana es la encargada del cambio de refractarios y trabajos de mampostería que permitirán que el horno Kipset vuelva a estar en condiciones de fundir plomo y plata además de otros componentes que existen en las cargas mineralizadas.
El gerente de la fundidora estatal dijo que se prevé que con los ajustes adicionales que se requieren, el horno podría estar en condiciones de entrar en funcionamiento a fines de enero próximo.
Pero no se trata sólo de la reposición del material refractario sino que se tienen que consolidar ajustes adicionales por lo que Pinto considera que una vez cumplidas esas tareas se podría iniciar el proceso de calentamiento que durará unos diez días por lo que a mediados de febrero se podría retomar el proceso de fundición de los minerales.
Con relación a la carga que se requiere para consolidar el proceso de fundición. Edgar Pinto detalló que aún se tiene cinco mil toneladas de reserva para retomar el proceso de fundición de plomo y plata.
Asimismo, se conoció que la Corporación Minera de Bolivia (Comibol) está con solidando la negociación con la Empresa Minera Sumitomo (proyecto San Cristóbal) para que dote a Karachipampa mil toneladas por mes pudiendo llegar con el tiempo hasta tres mil.
El complejo tiene capacidad para tratar 120 toneladas de concentrados de minerales por día, sin embargo se comenzará con menos y se irá subiendo en función a la consolidación de los pasos que tiene el proceso.
Trabajadores de Karachipampa señalaron que el compromiso de llevar adelante el proyecto está en pie.

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DÍAS durará el proceso de calentamiento del horno Kipset para su puesta en funcionamiento a mediados de febrero.

La planta estuvo sin trabajar por varios años

El presidente Hugo Banzer autorizó la instalación de la fundición de plomo-plata en la zona de Karachipampa en noviembre de 1976. Este complejo fue concluido en enero de 1984 con una inversión aproximada a 200 millones de dólares, con la finalidad de fundir plomo-plata.
El consorcio Klocner Sidech consolidó la tecnología de fundición con los procesos Kivcet y la Boliden instaló los equipos Harris y Electrolítico para la refinación de los minerales.
Tras varios años de espera, la Comibol entregó la planta a la empresa Atlas Precious Metals la que no pudo consolidar su puesta en marcha.
El presidente Evo Morales dispuso la recuperación del complejo y se hicieron diferentes trabajos de adecuación siendo el principal problema la generación de oxígeno líquido por el deterioro que sufrió el turbo expansor que fue reparado por los técnicos chinos. Oficialmente el 10 de septiembre arrancó la producción en la planta.

Navarro dice que caída de precios no generó crisis



La baja cotización de los minerales en esta gestión no ha generado una crisis minera, menos una crisis social y tampoco ahuyentó las inversiones, afirmó ayer en rueda de prensa en La Paz el ministro de Minería y Metalurgia, César Navarro.

“Esta baja cotización de minerales nos afecta en la utilidad máxima de algunas empresas, pero no tiene que alarmarnos porque no ha generado una crisis en la minería, no ha generado una crisis social porque no hubo despidos y no hay ahuyentamiento de inversiones, sino es una baja temporal”, afirmó Navarro. Reiteró que a pesar de esta situación, el estaño aún tiene un alto nivel de rentabilidad porque el precio está por encima de los $us 8 la libra fina, cuando en sus peores momentos bajó a $us 2.

Estabilidad. En sus proyecciones de lo que será el comportamiento del sector en 2015, el Ministro de Minería explicó que los precios internacionales del estaño y zinc se estabilizarán, pero las cotizaciones del plomo y la plata continuarán mostrando caídas graduales que pueden afectar a los productores.

“Hemos hecho una evaluación para ver cuál será el comportamiento de algunos minerales en los próximos años, y vemos que el estaño tiende a tener una estabilización en 2015, al igual que el zinc, pero quizás el plomo y la (onza troy de la) plata llegue a menos de 15 (dólares), lo que generaría un grave problema a los productores”, expresó.

La cotización internacional de la plata bajó el último año de $us 22,20 a $us 17,24 la onza troy, mientras que el precio del estaño cayó de $us 10,42 a $us 8,79 la libra fina, reflejan los datos del Ministerio de Minería.

Respecto al plan de contingencia ante la baja cotización de los minerales, Navarro dijo que se invertirán aproximadamente $us 100 millones para fortalecer a la Empresa Minera Huanuni (EMH) y la Empresa Minera Colquiri (EMC). En ambos casos se invertirá en mejorar la capacidad productiva y el equipamiento con maquinaria pesada.

Consultado acerca de la Empresa Minera Karachipampa (EMK) y cómo enfrentará la baja cotización de los minerales, la autoridad informó que la compañía estatal todavía está en fase de puesta en marcha. “Aún no está en un periodo de producción ordinaria que tarda entre 12 y 18 meses para ver el nivel de la producción”, sostuvo Navarro.

Consultado sobre la inversión que realizará la minería privada, el ministro del área respondió que hasta el momento no tiene ninguna cifra, pero citó como ejemplo que solo en la Minera San Cristóbal (MSC) se han erogado $us 20 millones en gastos como el segundo aguinaldo y se tiene proyectado una inversión de unos $us 100 millones.